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FAQs

El valor añadido está en las pequeñas cosas

Se repite sin cesar: “la clave es el valor añadido”. Si has llegado aquí por vez primera, muy probablemente sea porque has introducido esa pareja de palabras en el buscador, con la esperanza de encontrar la fórmula mágica que todos parecen tener pero que nadie comparte (Si es así, ¡bienvenido! Y si no, ¡gracias por volver!).

Dar al usuario algo que le sirva, que perciba como interesante y/o práctico y que no le dé la sensación de ser promoción/publicidad de tu negocio pero que llegue a relacionarlo como propio de tu identidad. No es nada fácil y es por eso que aunque las premisas son claras, las formas de ejecutarlo se mueven en la subjetividad y creatividad de cada uno.

valor añadido en los pequeños detalles por Pymes.com

Desde aquí creemos que el valor añadido, como casi todas las cosas importantes en la vida, se basa en los pequeños detalles.

No tenemos por qué crear un contenido único que nunca ha visto la luz y es tan innovador que cambiará la forma de ver el mundo cada día de nuestra trayectoria profesional (sería agotador, aunque de poder hacerlo, maravilloso), tenemos que aportar algo de nosotros en lo que contamos, dosificarlo de manera que siempre queden cosas por decir y así dejar la puerta abierta a una segunda, tercera, cuarta,…, visita.

¿Te suena de algo? En efecto, parece que hablemos de una relación sentimental, no obstante, entre el usuario y tu negocio debe generarse un vínculo de beneficio mutuo y el trabajo debe ser constante. Si logras enamorar a tu usuario por medio del valor añadido, lo tendrás para siempre… O hasta que bajes la guardia en la relación, o abra otra pestaña en su navegador, teclee lo que necesita en Google y presione la "X" de tu web para no volver. Asumámoslo: la fidelidad perpetua no existe y menos si se está a un solo click de las alternativas.

Pero no te vengas abajo, si somos capaces de detectar los intereses de nuestro usuario y generar una sencilla infografía, explicarle paso a paso un proceso que le sirva de utilidad o contarle datos curiosos de un tema que le apasione, por ejemplo, no dudará en volver a nuestros brazos.

Seleccionemos un contenido muy tratado en Internet pero interesante y necesario a la vez, no vamos a redefinirlo para nuestro usuario pero sí que podemos generarle valor de diversas maneras:

1-El lenguaje. Es una paradoja conocida que a tema más complicado, explicación más difícil aún. No nos referimos a pasar a un lenguaje informal si no casa con nuestra identidad corporativa, pero si a que nos pongamos en el lugar de nuestro usuario. Si ha tecleado “¿qué es el SEO?”, y nosotros damos una definición correctísima desde el punto de vista técnico y académico pero que hace que tenga que volver a Google para buscar otra página,…

Así que rigor pero sencillez en el lenguaje y la próxima vez que necesite resolver una duda, directamente tecleará nuestra url.

2-Interactuacción. Siguiendo el ejemplo anterior, si además de explicárselo en un lenguaje adecuado, le damos la posibilidad de que nos pregunte si tiene alguna duda, tendrá aún más motivos para sernos fiel.

3-Elementos multimedia. Nuestro usuario quizás ha buscado mil veces “¿cómo hacer un buen SEO?”, por ejemplo, pero quizás nunca ha encontrado una infografía que le explique los pasos o un vídeo del proceso. Lo novedoso no será el tema, sino la forma de exponerlo. Si le gusta a nuestro usuario, lo tendremos un paso más cerca del “altar”.

4-Marca de la casa. Entrando en la subjetividad máxima, podremos crear o adherirnos a un sello, una tendencia, un hashtag,… Lo esencial es que sea una rutina de nuestro negocio para que el usuario sepa cuándo y dónde encontrarlo (Pon #SonrieEsViernes en el buscador de Twitter y verás a lo que nos referimos). Al ser parte de nuestra identidad, sabrá que no podrá encontrarlo en ningún otro lado… Y uno no busca fuera cuando lo que tiene en casa le gusta.

5-Traducciones. Antes de todo, debemos valorar si es algo que podemos hacer de manera correcta porque puede volverse en nuestra contra si no tenemos un buen conocimiento del idioma origen. Nuestro usuario puede estar loco por saber las características del nuevo algoritmo de Google Panda y encuentra cantidades ingentes de información y en soportes diferentes sobre el tema, pero todo en inglés y él no lo domina. Si nos ofrecemos como puente entre la fuente original y su idioma materno, nos convertiremos en su oráculo.

Hay muchísimas maneras más, algunas más trabajadas y otras que parecen nacer de la improvisación máxima (y que suelen tener mucha pre-elaboración). Sea la que sea, busca la que haga brillar los ojos de tu usuario al verte.

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