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FAQs

El #Espantanavegantes II (1ª Parte)

Os lo prometimos: volvería… Este ser que vive en nuestra oficina, justo en frente de nuestras pantallas, pasándoselo pipa a diario: el #Espantanavegantes.

Esta vez se ha empeñado en mostrarnos las cosas que le encanta ver en las Redes Sociales, y son tantas que le hemos tenido que pedir que lo dosifique.

Nos ha gruñido un poco pero aquí va la primera parte.

CONSEJOS DEL ESPANTA-NAVEGANTES PARA LAS REDES SOCIALES ½ (que no hay que seguir si se tiene algo de sentido común). El #Espantanavegantes de Pymes.com

- Invitaciones a juegos: Todo el mundo adora que le lleguen cientos de peticiones para jugar al Candy Crush, el Peeper Panic, la Granja o el Diamond Digger. Sin excepciones. Quizás disimulan indignándose y escribiendo estados pasivo-agresivos sobre quemarte la granja o matar a todas tus mascotas. Se hacen los duros pero les encanta. No los defraudes y si necesitas una vida o 100 monedas más, envía la invitación. Si no están en el juego, lo valorarán aún más.

 

- Faltas de ortografía: Escribir bien está sobrevalorado. Es más, escribir a secas está sobrevalorado. ¡Ah!, ¿no? ¿Y por qué usas 15232898 emoticonos en Whatsapp cada dos palabras?

 

- Spameo constante: Si no me interesaba el link la primera vez que lo pusiste es porque no me habías pillado en el momento adecuado. Cada día son 24 horas con 60 minutos de posibilidades de captar la atención. ¡Ánimo y no pares! Y, sobre todo, pon exactamente lo mismo, nada de cambiar mensajes que puedo creer que es contenido diferente.

 

- Automatismos en Twitter: la interacción humana está sobrevalorada. No hace falta personalizar los mensajes. “Gracias a nuestros nuevos seguidores (rellenar aquí con sus nombres), sois vitales para nosotros”, refleja perfectamente que no les quieres hacer sentir importantes. Si buscan sentirse especiales que vayan a visitar a su familia… Si la tienen.

Perfiles incompletos

- Tener un perfil incompleto: Me declaro muy fan del misterio. Me encantan los perfiles del tipo María González o José García, sin foto y sólo con dos datos al azar; es como jugar al “Quién es quién” online. Una visita de un minuto se convierte en una investigación propia de la CIA.

 

- Quejarse constantemente o mostrar actitud violenta: ¡Sí, sí y sí! La paz y el amor mueven el mundo pero la rabia, el rencor y el odio le dan la salsa. No hay mejor lugar para insultar, degradar y ofender que las redes sociales y demostrar lo valiente que eres. Crea una reputación para que te teman, que es un mundo virtual y no tendrá ninguna consecuencia para ti en la vida real. Además, si no eres un troll es que te están “troleando”.

 

- No agradecer nunca nada: “De malagradecidos está el Infierno lleno” decía mi madre. Siempre me pregunté porque ese desprecio al Hades, si se está calentito.

 

- Hablar contigo mismo y hacer “autobombo”: O hacer un “Gollum” como lo denomino yo. Para mí, es el colmo de lo social. La Red Social sigue un modelo radial que se centra en uno mismo, ¿no? Pues nadie mejor que tú para ser el protagonista. Y si tus seguidores no se dan cuenta, allá ellos, mientras estés tú para contestarte.

 

- No verificar los enlaces que pones: ¡Ajá! Copiar y pegar, ese mantra. Nada de mirar atrás y ver si funciona y va dónde debe. ¡No seas cobarde!

 

- No interactuar: Autismo social. Tú te diste de alta en la Red Social y ahí acabó tu misión. Nadie te hizo firmar nada de que tuvieses que contestar cuando te pregunten. ¿Sentido común? ¿Buenas maneras? ¡Bah! Tú sigue cuidando de tus fresas en el Farm Heroes Saga.

 

- Que lleve las RRSS el becario: En las empresas no hay puesto más idóneo para la gente en prácticas pues, como todo sabemos, la imagen de ésta en la red es algo completamente marginal. No se merece más explicaciones.

 

- Poner lo mismo de la misma manera en todas las RRSS: economía del tiempo, señores. Diferenciar públicos y adaptar el mensaje al lenguaje de esa red social concreta es un consejo válido sólo para cuando no tienes nada más qué hacer. Nadie va a notar la diferencia.

Howard Carter con el sarcófago de Tutankamon

-Dejar la cuenta sin mover desde 2010: acceder ahí es sentirte inmediatamente como Howard Carter al entrar en la Tumba de Tutankamón. Podría recuperar fotos y enlaces para la historia. De hecho, si no hay una correspondencia directa con tu nombre o eMail, los usuarios vivirán con la intriga de sí es o no es tu verdadera cuenta porque, por supuesto y como buen amigo que eres, tendrás una foto de perfil de un paisaje o de una actriz para despistar. ¡Eres un grande!, ¿por qué vivir en la actualidad? ¡Chapó por ti!


- Fotos de perfil, compartir vídeos de gatos y memes: ¡De lo mejor de Internet! Y como podría crear un tratado a parte sólo con este punto, esperad a la segunda parte el próximo mes.

 

Si quieres añadir tus propios "consejos", hazlos en Twitter bajo el hashtag #Espantanavegantes .

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